Descubriendo la Salud a Través de tu ADN: El Caso de Carla

Una de las satisfacciones más grandes de ser médico es poder ayudar a los pacientes de la mejor manera posible, mejorando su calidad de vida sin necesidad de utilizar medicamentos innecesarios y ayudándolos a incorporar estilos de vida saludables. La semana pasada tuve el placer de conocer a una mujer de 61 años que necesitaba mi ayuda. Esta mujer ha pasado la mayor parte de su vida luchando contra el sobrepeso. El año pasado comenzó a usar Semaglutide y no le fue muy bien con este medicamento. Sin embargo, cambió a Tirzepatide y logró perder 60 libras. Ella es de baja estatura, y aunque aún necesita perder un poco más de peso, 60 libras han hecho una gran diferencia en su apariencia física y su salud. Al llegar a mi cuidado, decidió hacerse el análisis genético IntellxxDNA, el cual hizo toda la diferencia.

En nuestro consultorio, consideramos a cada paciente como un ser único, con necesidades y preocupaciones diferentes, lo que hace que el plan médico sea personalizado. En el caso de “Carla”, nombre ficticio que le hemos dado para mantener su anonimato, a continuación, vamos a comentar algunos de los datos que descubrimos y los posibles cambios que ella puede hacer para mejorar su salud. 

Aunque no puedo mencionar mutaciones específicas por razones legales, puedo hablar de lo que descubrimos de forma general. Carla tiene dos genes en su ADN que la hacen comer sin control. El genoma humano tiene mecanismos de protección para indicarnos cuándo debemos dejar de comer o para servirnos porciones adecuadas, pero Carla no tiene esta protección, lo que la hace comer descontroladamente. La mejor noticia que he dado en mucho tiempo a alguien fue decirle que su obesidad no era su culpa, sino la de su ADN. Ahora, hemos puesto en acción un plan para enseñarle a pensar en las porciones de comida de manera diferente, ayudarla a controlar su apetito y también incorporar comidas con niveles altos de proteína para que no aumente de peso con facilidad y logre así mantener un peso saludable.

La madre de Carla actualmente padece de Alzheimer, a sus 94 años ya no reconoce a sus familiares más amados, como su hija. Como pueden imaginar, Carla estaba muy preocupada por correr la misma suerte que su madre. Afortunadamente, Carla no tiene factores genéticos que provocan demencia, pero tiene muchos genes que pueden resultar en una alta inflamación sistémica, la cual puede conllevar a demencia y pérdida de memoria. También tiene un cambio genético que, si sus niveles de estrógeno bajan después de la menopausia, puede conllevar a pérdida de memoria y demencia. En este caso, sólo tenemos que tratar de disminuir factores que aumentan la inflamación sistémica, como evitar la diabetes, y mantener los marcadores de inflamación lo más bajos posible, además de suplementar con estrógeno.

Carla tiene una mutación que hace que su cuerpo no absorba las vitaminas B de manera óptima, lo cual puede contribuir a complicaciones cardiovasculares y acelerar algunos tipos de cáncer. Por lo tanto, es imprescindible que tome suplementos para mantener niveles de vitamina B más altos de lo normal. En casos como el de Carla, es necesario incorporar vitaminas B metiladas, ya que ella no absorbe la vitamina B si no está metilada.

Carla está llena de vida, es una mujer muy feliz, con una familia a la que ama y que la ama. Por eso es tan importante para mí que ella mantenga la mejor salud posible, para que disfrute de su nueva nieta y de la que viene en camino.

Mientras trataba de obtener más información médica sobre Carla, ella me comentó que solo tiene una hija. Y que su hija tuvo mucha dificultad para quedar embarazada, perdió dos embarazos con FIV y logró tener su primera hija vía gestación subrogada. Para su sorpresa, Carla tiene una mutación genética que la hace más propensa a tener dificultades para quedar embarazada, lo cual su hija podría haber heredado genéticamente. Esta misma mutación también puede causar aceleraciones en la pérdida de memoria después de la menopausia, ya que las mujeres con esta mutación necesitan concentraciones de estrógeno más altas que las demás. En su caso, Carla podría desarrollar demencia si los niveles de estrógeno en su cuerpo no son los adecuados.

Como pueden darse cuenta, la medicina personalizada cambia la forma de vivir y atender nuestra salud. Si Carla no hubiese hecho esta prueba genética, nunca se hubiese enterado de estos y muchos otros hallazgos médicos que no he mencionado por falta de tiempo. Personalmente, he hablado de mis hallazgos con IntellxxDNA, los cuales cambiaron mi forma de ver la vida y también mi rutina diaria respecto a los suplementos que tomo y mi estilo de vida.

Uno de nuestros propósitos en Age Better Miami es utilizar los avances más actuales de la ciencia para ayudar a nuestros pacientes a descubrir enfermedades o padecimientos que les tomarían muchos años descubrir por otros medios. El hecho de que podamos descubrir factores que pueden dañarnos antes de que lo hagan, nos permite tomar medidas a favor de nuestra salud. Si podemos evitar la demencia con el simple hecho de evitar fumar, moderar el consumo de azúcar o utilizar estrógeno después de la menopausia, eso es conocimiento que no tiene precio. En mi opinión, la salud es el factor más valioso de nuestra vida, sin ella no podremos lograr nuestras metas. Por eso insisto en que busquemos la mayor información posible para poder vivir lo más saludablemente posible.

Si están interesados en realizar esta prueba genética u cualquier otra de las que ofrecemos en nuestro consultorio, no duden en ponerse en contacto con nosotros. Como médico, no hay satisfacción más grande que poder ayudar a mis pacientes a vivir una vida saludable y libre de enfermedades. Metodologías como IntellxxDNA nos permiten llevar a cabo una prevención médica de vanguardia, abordando la enfermedad antes de que se manifieste, evitando que una persona desarrolle lo que está codificado en su ADN.

¡Gracias, y les deseo la mejor salud posible! Dr. Pérez